Top
Feminismo

¿Por qué nos enganchamos en relaciones conflictivas? 

La autoestima está altamente relacionada con las relaciones de pareja saludables basadas en el respeto. Por lo tanto, se relaciona también con nuestra habilidad para poner límites saludables de forma efectiva con las demás personas.

En esta segunda parte sobre el tema (la primera es autoestima, amor propio y de pareja) la psicóloga Ana Lagarda nos explica qué tan importante es esta habilidad en las relaciones de pareja.

¿Se puede “querer bien” o estar en una relación sana si no tenemos amor propio? No.

Ana nos explica que cuando no desarrollamos la habilidad de poner límites firmes y flexibles, es más fácil que nos ‘enganchemos’ con lo demás de una forma más codependiente.

Déjate querer pero por TI. Para amar primero tienes que amarte.

Esto quiere decir que si nuestra autoestima no es la adecuada sentimos la necesidad de cuidar o hacernos excesivamente responsables de las emociones de los demás y así descuidar las propias. O bien, caso contrario: aislarnos y sentirnos periféricas de los demás, lo cual tampoco es socialmente saludable.

Esto evidencia que una baja autoestima se correlaciona altamente con relaciones violentas o conflictivas.

“Es como cuando una persona perdida en el desierto, sedienta, se encuentra con un charco de agua sucia, estancada y potencialmente dañina

Al verse en austeridad de esta necesidad básica de supervivencia, seguramente se la tomaría sin pensar.

La psicóloga comentó que las personas, a veces carentes de autoestima y por lo tanto más codependientes, pueden llegar a ver a su relación de pareja violenta como ese charco de agua sucia.

En un desierto de atención emocional o positiva hacia sí mimas, lo aceptan, y  lo ven como ‘prefiero esa atención a nada’, ya que al vivir en una relación aunque sea violenta,  implica tener la atención de alguien, aunque sea dañina e incluso mortal”.

¿Cómo podemos hacer para combatir este problema? El primer paso es comenzar a voltear los ojos hacia nosotras mismas, tenemos que acostumbrarnos a las acciones de autocuidado y empoderamiento.

“Muchas veces, la violencia más fuerte es la que ejercemos contra nosotras mismas, y una forma de hacerlo son los descuidos que vamos permitiendo”

Por último, Ana Lagarda reiteró la importancia de comenzar a identificar los descuidos que ejercemos hacia nosotras mismas por acción o por omisión, reconocerlos e integrar nuevas formas de autocuidados.

Próximamente, en la última parte de esta miniserie queremos darte algunos consejos de acciones específicas que puedes realizar.

¡Quiérete más! No estás sola.


  • Ana Lagarda es licenciada en psicología clínica, maestra en terapia familiar, y facilitadora de grupos de reflexión para mujeres.
  • ¿Necesitas apoyo? Contáctala en ana_lagarda@hotmail.com

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Compartidos