Top
Arte y cultura

Julia Margaret Cameron, primeros pasos en la fotografía

Como muchas mujeres, Julia Margaret Cameron descubrió su vocación por hobbie. Pero contrario al caso de Vivian Maier, que era niñera y tomaba fotografías en su tiempo libre, Julia pertenecía a una clase social acomodada y eso le permitió dedicarse a un oficio que, en su época, era aún más costoso.

Su primer encuentro con la fotografía fue en 1863, cuando en su cumpleaños 48, su hija y su yerno le regalaron una cámara para “ocupar” su tiempo libre. Sus características la ubicaban en la aristocracia de la Inglaterra victoriana, por lo que tenía las posibilidades de dedicarse a experimentar con el colodión húmedo, una técnica fotográfica que emergía alternativamente al daguerrotipo y la calotipia.

 

 

Tal como sucedió con muchos de sus colegas contemporáneos, Cameron fue autodidacta y consiguió dominar la técnica gracias a un sistema de tanteo: hacía muchas placas de prueba, se equivocaba pero aprendía de los errores.

Además de dominar la técnica, desarrolló un estilo propio que se inspiraba en los pintores románticos de su época, de ahí que podemos ver que muchos de sus retratos son de mujeres con expresiones suaves y adornadas con flores.

Los privilegios de Julia Margaret Cameron son incuestionables, pero aún así se visualiza una “llegada tarde” al ámbito artístico y de la fotografía por estar antes dedicada a un papel estereotipado.

¿Qué hubiera sido de ella si pudiese haberse dedicado antes a ello?  No lo podemos saber con claridad, pero para su bien, sea cual fuere el momento, sí tuvo la oportunidad de hacerlo.

No es tarde para que comencemos.

Información y fotos: The Guardian y Atget Photography

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Compartidos