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Feminismo

Generalizarnos como indecisas es violencia

Comúnmente escuchamos que las mujeres somos indecisas, o que no sabemos lo qué queremos, pero ese es otro prejuicio más reforzado por nuestra forma patriarcal de socialización.

Lo que sucede es que esta idea es una de las creencias generalizadas alrededor de la violencia, por lo que es importante reflexionar sobre ellas y cuestionarlas para cambiar este tipo de lógicas sociales. [i]

Muchas veces escuchamos a gente agurmentando que “las mujeres dicen no cuando quieren decir sí’, esto al igual que afirmar que no sabemos lo que queremos o que hacemos cosas o nos vestimos para otras personas pertenecen a un estereotipo.

Relacionado a lo anterior, también es frecuente el argumento de que las mujeres deben de hacerse las difíciles para no parecer mujeres fáciles, lo cual transmite el mensaje de que ellas no pueden ni deben tener iniciativa en la construcción de relaciones amorosas (otro poder menos).

Hemos reivindicado que “no es no”, que tenemos derecho  a nuestra autonomía y que nuestras decisiones deben de ser respetadas.

Erradiquemos la idea de que somos débiles emocionalmente. Sabernos autónomas nos da poder.

Los argumentos que mencioné antes son ejemplos de prejuicios de género, que su vez son parte de un constructo social, que coloca a la mujer como un ser inferior, o de segunda categoría, y que la da al hombre un carácter de supremacía.

¿Por qué vivimos así? Como explica Kate Millet en Política Sexual[ii]: la cultura patriarcal y la opinión popular mantienen este tipo de conductas. Y sin embargo, ni la diversidad de temperamentos creada por  el patriarcado (por ejemplo, carácter fuerte para los hombres y dóciles para las mujeres) ni menos aún los distintos papeles y posiciones parecen derivar en absoluto de la naturaleza humana.

“La endocrinología y la genética no han conseguido hasta la fecha descubrir una disparidad mental o emocional entre ambos sexos”, Kate Millet.

Entonces, podemos decir que generalizarnos como indecisas es violencia, ¿por qué? Porque es un argumento que intenta atribuirnos una inferioridad, en este caso emocional, y que redunda un ciclo más de desigualdades.

Evitemos las bromas y burlas que se relacionan con la violencia, rompamos el ciclo, iniciemos por cuestionar estas lógicas sociales.

Las referencias que utilicé puedes leerlas en:

[i] Machismo no es destino, GENDES A.C., pág. 63

[ii] Política Sexual, Kate Millet, págs. 73,74 y 75

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